Compartir Noticia!

Eduardo Álvarez es conocido por dirigir actos protocolarios en las ceremonias de inauguración o premiación de eventos deportivos locales o internacionales. En entrevista exclusiva con ecuadordeportes.com indica que ya el dirigente en la actualidad no invierte en protocolo y se ven demasiado informales esos actos.

«Si el dirigente es apático, no hay protocolo. Entonces no hay ceremonial y se va directo al partido (competencia). Hay gente que le gusta gastar dinero para hacer obras culturales; dejar, por ejemplo una invitación, un afiche, un recuerdo de esa obra y a su vez ese recuerdo va formando una colección. Antes, con Armendáriz (Ernesto), Avendaño y las niñas que llamaban las Barbies, hubo apogeo con el protocolo. El dirigente invertía dinero, compraba una bandera, una pancarta. Ha existido evolución de las pancartas, eran de madera, fierro, lata y se llegó a la tela; igual las banderas. Dependía del presupuesto que tenían los dirigentes. Hoy te dicen ‘la Confederación X no da para protocolo’, te huyen porque no quieren gastar«.

Eduardo recuerda sus inicios en el mundo del protocolo, «En 1970, el Dr. Sabino Hernández (dirigente deportivo internacional) me llamó para que participe en la inauguración del edificio del COE y que ayude a formar el grupo de protocolo del COE. A él le gustaba las ceremonias oficiales. Me inicié en la Facultad de Educción Física de la Universidad Estatal en filosofía y letras; luego me fui especializando en los cursos en Chile, Grecia, ahí me especialicé y mi primer acto oficial fue en la inauguración de edificio del COE».

El también coleccionista de souvenirs recuerda que se pegó a gente que sabía sobre la materia y a los 23 años empezó a trabajar solo y armó su material. «Yo buscaba quién me regale banderas, astas, pancartas. Un chileno me dijo: Si quieres hacer protocolo, ten tu material de trabajo; entonces, cuando me pagaban, invertía en material de trabajo o me regalaban. Fernando Ibáñez, cuando dirigía el judo nacional, me ayudó a cambiar las pancartas. Preparaba muchachos, gente del COE para que hagan protocolo, pero me decían no me gusta, me voy a pasear, me voy a hacer ataché. El protocolo equivale a ceremonial de ataché, guía, transporte, hospedaje, alimentación, eso abarca el protocolo».

El coleccionista refirió que, «Ahora dan lástima las ceremonias de premiación. Llevan las medallas en la mano para premiar, llevan el trofeo sin bandeja. Ahora la LigaPro, hace ceremonial, hace entrar la copa, antes no, antes era toma, eres campeón y chao. Pero eso es lo importante, que tenemos que cambiar, tenemos que volver al ceremonial deportivo que no hay, no existe. Pocos son los dirigentes que le gusta las ceremonias«.

E insiste, «Al dirigente no le gusta gastar plata en protocolo porque si gasta no tiene para otra cosa. Antes había el Congreso Técnico con la banderita de cada provincia y el nombre en los escritorios, ahora no. Se presenta cualquiera con una carpeta, aprobado todo. Ahí inicia el protocolo. Son cosas que se aprende en la vida.

Álvarez ha participado como jefe de protocolo durante más de 40 años en JJ.NN., Sudamericanos, Panamericanos, Bolivarianos, Preolímpicos, Campeonatos Nacionales, Festivales Olímpicos y recuerdo que «En la época de Danilo Carrera (como presidente del COE), en las inauguraciones de los Festivales Olímpicos había misa, armaba el altar, la filatelia, nunismática (colección de monedas, billetes, medallas y fichas)».

Eduardo se ufana de tener una gran colección de souvenirs deportivos que los ha recopilado en los actos que ha dirigido o que le han regalado sus amigos que han ido a competencias en el exterior. «Deportistas, amigos, me regalan una medalla, un pin, así tengo mi museo y me gustaría que el día que me toque partir de este mundo, mi material se lo donen a un museo deportivo. Hay dirigentes de vieja guardia que han fallecido y sus colecciones han ido a la basura, su familia no valora lo que tiene y bien lo podrían donar».

Al consultarle por qué no hay protocolos señala, «La culpa es de la economía del país, de los dirigentes que no quieren aportar para ese rubro. Tú le pides para hacer una bandera o comprar una pancarta y dicen: Uy, no, vale mucha plata. Ahora también hay gente de prensa que hace protocolo y eso está mal, invaden una rama que no les corresponde. Yo no invado a prensa, yo no hago boletines de prensa«.

Eduardo señala que en su carrera tiene entre tres o cuatro malos recuerdos. «El principal, fue con un presidente de la ecuatoriana de básquet que ya se murió. Hice todo el protocolo y no me pagó. Hay otro caso palpable con Diana Ponce, ella hizo los monumentos de Barcelona SC en la época de Alfaro Moreno, como presidente, y todavía no le pagan ni un dólar. Ella hizo las columnas y no se le pagó, han pasado como 8 años».

Dejó un mensaje a la dirigencia, «Yo les pediría que cambien. Aquí hay talento de protocolo escondido. No quieren gastar y a los que se meten en nuestro campo, deben dejar trabajar al que sabe«. (D)